Cuándo debemos referirte
El cuidado rutinario no sustituye la atención médica. Ante cualquier señal de alerta, contacta a un profesional autorizado.
Una revisión diaria breve
Mirar los pies todos los días, con buena luz y con la ayuda de un espejo si es necesario, permite notar cambios de color, zonas enrojecidas o piel áspera. Cuando la persona no puede ver o alcanzar sus pies, el cuidador puede hacerlo en un momento fijo del día.
Higiene e hidratación
Lavar con agua templada, secar bien —especialmente entre los dedos— e hidratar la piel intacta ayuda a mantener la comodidad. Evita aplicar crema entre los dedos si la zona queda húmeda.
- Usa calcetines limpios y sin costuras que aprieten.
- Revisa el interior del zapato antes de usarlo.
- Mantén las uñas a una longitud cómoda.
Cuándo pedir apoyo
Si cortar las uñas se ha vuelto difícil o doloroso en casa, un mantenimiento rutinario y paciente puede ayudar. Ante heridas, hinchazón, secreción, pérdida de sensibilidad o dolor, la evaluación médica es prioritaria.
Nota editorial: este contenido es educativo y general. No sustituye la evaluación de un médico o podólogo autorizado. Revisión de fuentes pendiente de confirmación con el cliente antes de la publicación.
