Seguridad y referidos
Nuestros límites de servicio son claros: cuidado cosmético y rutinario sobre piel intacta, y referido médico cuando aparece una señal de alerta.
Cuándo debemos referirte
- Piel abierta, sangrado, úlceras o heridas
- Enrojecimiento, calor, hinchazón, secreción o señales aparentes de infección
- Dolor intenso o pérdida de sensibilidad
- Mala circulación o cambios súbitos de color o temperatura
- Preocupaciones relacionadas con la diabetes o neuropatía
Lo que no hacemos
Ludeña Foot Care no diagnostica ni trata enfermedades, infecciones, lesiones, deformidades ni condiciones médicas, y no presta servicios podiátricos ni médicos. No realizamos cirugía, inyecciones, anestesia, recetas, cuidado de heridas, extracción o remoción de tejido de la uña, tratamiento de infecciones, ni procedimientos que corten o penetren la piel viva.
Cuándo no se presta el servicio
No se prestan servicios sobre piel o tejido abierto, sangrante, inflamado, caliente, hinchado, con secreción, ulcerado o aparentemente infectado. Si observamos alguna de estas señales durante la revisión previa, el servicio se pospone.
Cuándo debes contactar a un profesional médico
Recomendamos contactar a un médico o podólogo autorizado ante dolor intenso, pérdida de sensibilidad, mala circulación, heridas, cambios súbitos de color o temperatura, hinchazón, secreción o cualquier preocupación relacionada con la diabetes.

Nuestra revisión previa de seguridad
Antes de comenzar revisamos visualmente la piel y las uñas, preguntamos por molestias recientes y confirmamos que el servicio sea apropiado. Cuando corresponde, solicitamos autorización médica antes de cualquier arreglo rutinario.
Higiene
Aplicamos protocolos de limpieza y desinfección de herramientas y superficies entre clientes, conforme a las prácticas requeridas para servicios de cuidado personal en Texas.
Aviso no médico
Ludeña Foot Care ofrece servicios cosméticos y rutinarios no médicos dentro del alcance de una licencia de Manicurist de Texas. No diagnostica ni trata enfermedades, infecciones, lesiones, deformidades ni condiciones médicas del pie y no sustituye la atención de un médico o podólogo autorizado. No se prestan servicios sobre piel o tejido abierto, sangrante, inflamado, caliente, hinchado, con secreción, ulcerado o aparentemente infectado. Cuando se identifica una señal de riesgo, el servicio se pospone y se recomienda evaluación por un profesional médico autorizado.
